Cuando hay que cerrar un alquiler, el problema no es solo avisar: también hay que demostrar que el aviso llegó, cuándo llegó y qué decía exactamente. En esta guía explico cómo redactar una notificación formal por burofax, qué plazos marca la LAU en España, qué datos no deben faltar y cómo adaptar el texto si la comunicación la envía el inquilino o el propietario.
Lo esencial para cerrar un alquiler sin dejar cabos sueltos
- El burofax sirve para dejar prueba fehaciente del aviso y de su contenido.
- En vivienda habitual, el inquilino suele necesitar 30 días de preaviso si desiste tras los seis primeros meses.
- Para no renovar al vencimiento, el plazo cambia: 2 meses para el inquilino y 4 meses para el arrendador, en la redacción vigente de la LAU.
- Lo más seguro es enviar el aviso con acuse de recibo y certificación de contenido.
- La carta debe identificar contrato, vivienda, fecha efectiva de fin y petición de entrega de llaves.
Cuándo merece la pena usar burofax y no una simple carta
Yo casi siempre recomiendo el burofax cuando hay riesgo de discusión. Una carta ordinaria o incluso un correo sin prueba sólida puede quedarse en nada si la otra parte niega haber recibido el aviso o discute su contenido. En cambio, el burofax deja constancia de la fecha de envío, la entrega y, si se contrata, del texto exacto comunicado.
Eso lo convierte en la opción más sensata para avisar de que termina un alquiler, especialmente en pisos de estudiantes, viviendas compartidas o contratos en los que ambas partes quieren evitar malentendidos al final del curso o al cierre de una anualidad. Con esa base, lo siguiente es saber qué plazo toca en cada caso.
Qué plazo de aviso aplica según quién cierre el contrato
La regla cambia según se trate de desistimiento anticipado, no renovación al vencimiento o recuperación de la vivienda por parte del propietario. Según la LAU vigente, la diferencia de plazos importa de verdad: enviarlo tarde puede dejar el contrato prorrogado o abrir la puerta a una reclamación económica.
| Situación | Plazo mínimo | Quién avisa | Qué conviene vigilar |
|---|---|---|---|
| El inquilino quiere irse después de 6 meses | 30 días | Arrendatario | Puede existir indemnización si el contrato la prevé. |
| El inquilino no quiere renovar al final del plazo mínimo | 2 meses antes de la fecha de fin | Arrendatario | Debe llegar dentro del plazo, no solo enviarse. |
| El propietario no quiere renovar al final del plazo mínimo | 4 meses antes de la fecha de fin | Arrendador | Si no avisa a tiempo, puede activarse la prórroga anual. |
| El propietario necesita la vivienda para uso propio o de familiares | 2 meses antes de la fecha en que la necesite | Arrendador | Hay que especificar la causa y respetar las condiciones legales. |
En contratos sujetos a la redacción actual, si nadie avisa a tiempo, el alquiler puede prorrogarse por anualidades hasta un máximo adicional de tres años. Por eso yo siempre reviso primero la fecha de vencimiento y luego cuento hacia atrás con margen. A partir de ahí, el contenido del burofax debe ser muy limpio y muy preciso.
Qué tiene que incluir un burofax bien redactado
La mejor notificación no es la más larga, sino la que no deja huecos. Si el burofax se redacta mal, puede servir como aviso informal, pero perder fuerza como prueba. Yo me fijo en seis bloques básicos:
- Identificación completa del remitente y del destinatario.
- Referencia clara al contrato: fecha de firma, vivienda, habitación o local, si procede.
- Declaración expresa de que se comunica la finalización o la no renovación.
- Fecha exacta de efectos del fin del contrato.
- Petición de entrega de llaves, lectura de contadores y coordinación de la visita final.
- Indicación de cómo cerrar fianza, suministros y cualquier cantidad pendiente.
Si quiero que el texto tenga valor real en caso de conflicto, añado también una frase final reservando acciones legales o dejando constancia de que la comunicación se hace sin perjuicio de los derechos de ambas partes. No hace falta sonar agresivo; hace falta sonar claro.
Modelo de texto que puedes adaptar sin perder formalidad
Para que el artículo sea útil de verdad, aquí dejo una estructura que se puede adaptar tanto si escribe el inquilino como si escribe el propietario. La clave está en personalizar los campos entre corchetes y no mezclar varios mensajes distintos en un solo burofax.
Versión para el inquilino
Asunto: comunicación de finalización del contrato de arrendamiento. Por medio de la presente, yo, [nombre completo], con DNI [número], en calidad de arrendatario/a de la vivienda sita en [dirección completa], comunico mi voluntad de dar por finalizado el contrato de arrendamiento firmado el [fecha de firma].La fecha efectiva de fin será el [día/mes/año], respetando el plazo de preaviso que corresponde en mi caso. Solicito que se acuerde la entrega de llaves, la lectura de contadores y la liquidación de la fianza y de las cantidades pendientes, si las hubiera.
Ruego que cualquier comunicación relativa al cierre del contrato se realice por escrito en [correo electrónico o dirección].
Lee también: Modelo de contrato de alquiler a un hijo - Guía y seguridad legal
Versión para el arrendador
Asunto: notificación de no renovación del contrato de arrendamiento.
Por la presente, yo, [nombre completo], con DNI [número], en calidad de arrendador/a de la vivienda sita en [dirección completa], comunico mi voluntad de no renovar el contrato firmado el [fecha de firma], con efectos a partir del [día/mes/año].
Le solicito que deje la vivienda libre en esa fecha y que se coordine la entrega de llaves, la revisión del estado del inmueble y la liquidación final de las cantidades que procedan.
Si el motivo es la recuperación de la vivienda para uso propio o de un familiar, conviene dejarlo expresado con claridad y con el detalle que exige la LAU. Ese matiz no es decorativo: marca si la notificación está bien o mal construida.
Cómo enviarlo para que realmente sirva como prueba
El punto fuerte del burofax no es solo que sale enviado, sino que puede probarse su contenido y su recepción. Por eso yo prefiero enviarlo con acuse de recibo y, si el caso puede acabar discutido, también con certificación de contenido. El primero acredita entrega; el segundo acredita qué texto exacto se mandó.
Correos ofrece el servicio de Burofax Premium desde 12,72 €, y permite adjuntar el documento en PDF o Word, además de añadir pruebas de entrega y certificación de contenido. No es la única vía posible, pero sí una de las más reconocibles y fáciles de defender si luego hay disputa sobre el aviso.
Mi consejo práctico es sencillo: guarda la copia íntegra, conserva el justificante de imposición y anota la fecha en que vence el contrato. Si el destinatario no recoge el envío, no te conviene improvisar; lo correcto es conservar toda la trazabilidad y valorar el siguiente paso con la prueba ya cerrada. Así enlazamos con los errores que más problemas causan.
Los fallos que más veo y que pueden arruinar el aviso
Hay errores que se repiten muchísimo y casi siempre nacen de la prisa. El primero es enviar el burofax fuera de plazo y pensar que basta con la fecha del sello; en realidad, lo que importa es que el aviso llegue a tiempo, no solo que salga tarde o justo al límite.
El segundo error es redactar un texto ambiguo, del tipo “quiero dejar el piso en unas semanas” o “ya hablaremos”. Eso no sirve como cierre formal. El tercero es olvidar el detalle de la fecha de efectos, que es precisamente la que ordena la entrega de llaves, la devolución de la fianza y la revisión final del inmueble.- No citar el contrato exacto o la vivienda concreta.
- No usar acuse de recibo ni certificación de contenido cuando hay riesgo de conflicto.
- No revisar si el contrato sigue la redacción actual de la LAU o tiene cláusulas específicas.
- Confundir desistimiento anticipado con no renovación al vencimiento.
- Dejar para el último día el envío del aviso.
Si evitas esos fallos, el cierre del alquiler suele ser mucho más ordenado. Y una vez que el aviso está bien enviado, todavía queda una parte práctica que mucha gente deja para el final y luego paga en forma de retrasos o discusiones.
Antes de entregar las llaves, deja cerrado lo que luego genera conflictos
Yo cerraría siempre el proceso con una mini revisión final. No hace falta convertir el final del alquiler en una negociación interminable, pero sí conviene dejar por escrito tres cosas: estado del inmueble, lectura de suministros y forma de devolución de la fianza. Eso reduce muchísimo las discrepancias posteriores.
Si el piso es compartido o lo alquila un estudiante que se marcha antes del verano, también merece la pena dejar constancia de la fecha en que se abandona la habitación, quién recibe las llaves y qué cantidades quedan pendientes. En la práctica, esas tres líneas ahorran más problemas que una conversación larga por teléfono.
Si el contrato es complejo, si hay cláusulas de penalización o si el otro lado ya ha mostrado resistencia, yo no me quedaría solo con una versión genérica. Adaptar bien la notificación, enviarla por el canal adecuado y conservar la prueba completa es lo que convierte un simple aviso en una comunicación formal útil de verdad.