Cuando una mensualidad queda pendiente, conviene actuar con rapidez y dejar constancia clara de cada paso. Una carta a un inquilino que no paga debe reclamar la deuda de forma precisa, ofrecer un medio realista para regularizarla y preparar, si fuera necesario, una posterior reclamación judicial en España.
Una comunicación precisa puede evitar errores y acelerar la solución
- Detalla la deuda por meses, importes y conceptos.
- Envía la carta de forma fehaciente, preferiblemente mediante burofax con certificación de contenido y acuse de recibo.
- Concede un plazo concreto e indica una cuenta bancaria para efectuar el pago.
- No amenaces ni cortes suministros: esas actuaciones pueden perjudicar al arrendador.
- Conserva contrato, recibos, mensajes y justificantes por si el conflicto llega al juzgado.

Qué debe conseguir una carta por impago de alquiler
El objetivo no es escribir un texto agresivo, sino dejar tres hechos perfectamente acreditados: qué se debe, desde cuándo y cómo puede pagarse. Una reclamación ambigua, con una cifra global sin desglose, suele generar discusiones innecesarias y puede complicar la prueba posterior.
En España, la falta de pago de la renta o de cantidades asumidas válidamente por el arrendatario puede permitir al propietario exigir el pago y solicitar la resolución del contrato. Incluso un solo recibo impagado puede ser relevante, aunque antes de acudir a los tribunales suele ser sensato reclamar por escrito y comprobar si existe un error bancario o una dificultad puntual.
Yo separaría siempre dos objetivos. El primero es intentar cobrar o pactar una salida ordenada. El segundo es preparar correctamente la documentación para un posible desahucio por falta de pago y una reclamación de las cantidades pendientes.
Qué información debe incluir el escrito
La carta debe identificar sin dudas a las partes y al inmueble. Incluye el nombre completo y documento de identidad del arrendador y del arrendatario, la dirección de la vivienda, la fecha del contrato y cualquier referencia que permita relacionar el escrito con ese alquiler.
Lee también: Motivos para echar a un inquilino - ¿Cómo recuperar tu vivienda?
El desglose de la deuda
Indica cada mensualidad pendiente, su fecha de vencimiento y el importe. Si reclamas suministros, gastos de comunidad u otras cantidades, menciona la cláusula contractual que los respalda y adjunta las facturas o liquidaciones disponibles. No mezcles rentas vencidas con estimaciones futuras.
| Dato | Ejemplo |
|---|---|
| Renta mensual | 850 € correspondientes a abril |
| Fecha de vencimiento | Primeros siete días del mes, según el contrato |
| Otros conceptos | 45 € de electricidad, con factura adjunta |
| Total reclamado | 895 € a fecha de la comunicación |
Después, facilita una cuenta bancaria, el titular de la cuenta y una forma de confirmar el pago. También conviene indicar que el importe se actualizará si vencen nuevas cantidades durante el procedimiento, pero sin presentar como deuda una mensualidad que todavía no ha llegado a su fecha de pago.
Modelo de requerimiento para adaptar a tu caso
Este modelo sirve como base para una vivienda habitual, un piso compartido o un alojamiento de estudiantes. Debes sustituir todos los corchetes y revisar el contrato antes de enviarlo, especialmente si se trata de una habitación o de un alquiler de temporada, porque no siempre se aplican exactamente las mismas reglas que al alquiler de vivienda habitual.
[Localidad], [fecha]
A la atención de [nombre completo del arrendatario]
DNI/NIE: [número]
Dirección de notificación: [dirección]
Asunto: Requerimiento de pago de cantidades pendientes del contrato de arrendamiento
Estimado/a señor/a [apellido]:
Como arrendador/a de la vivienda situada en [dirección completa], y en relación con el contrato firmado el día [fecha], le comunico que a fecha de este escrito permanecen pendientes las siguientes cantidades:
- Renta de [mes y año]: [importe] €.
- Renta de [mes y año]: [importe] €.
- Otros conceptos previstos en el contrato: [concepto e importe] €.
- Total pendiente: [importe total] €.
Por medio de la presente, le requiero formalmente para que abone la cantidad indicada en el plazo de [número] días naturales desde la recepción de esta comunicación, mediante ingreso o transferencia en la cuenta [IBAN], cuyo titular es [nombre].
Si considera que existe algún error en esta liquidación, le solicito que lo comunique por escrito dentro del mismo plazo y aporte los justificantes correspondientes.
Si el pago no se realiza o no se alcanza un acuerdo por escrito, me reservo el derecho a ejercitar las acciones que correspondan para reclamar las cantidades adeudadas, resolver el contrato y solicitar la recuperación de la posesión de la vivienda, además de las cantidades que continúen venciendo.
Esta comunicación no implica renuncia a ningún derecho derivado del contrato ni de la legislación aplicable.
Atentamente,
[Nombre del arrendador]
DNI/NIE: [número]
Teléfono y correo electrónico
Firma
En un requerimiento real evitaría frases como “le echaré inmediatamente” o “cambiaré la cerradura”. La carta debe anunciar acciones legales posibles, no amenazas ni medidas que solo puede acordar o ejecutar la autoridad competente.
Cómo enviar la comunicación para poder demostrarla
Un correo electrónico o un mensaje de WhatsApp pueden servir para intentar resolver el problema, pero no ofrecen siempre una prueba sólida del contenido recibido. Para una reclamación seria, mi opción habitual es un burofax con certificación del contenido y acuse de recibo.
| Medio | Utilidad práctica |
|---|---|
| WhatsApp o correo ordinario | Útil para una primera conversación, pero con prueba limitada. |
| Burofax certificado | Permite acreditar el contenido enviado y la recepción o intento de entrega. |
| Requerimiento notarial | Ofrece una prueba especialmente sólida, aunque suele ser más formal y costoso. |
| Entrega personal firmada | Puede funcionar si el arrendatario firma una copia con fecha y contenido idéntico. |
Guarda el contrato, la liquidación de la deuda, los extractos bancarios, las facturas, la copia íntegra del burofax y el justificante de entrega. Si el inquilino no recoge la comunicación, conserva también el resultado del intento, porque la prueba no termina en el texto de la carta.
Qué plazo conviene conceder y qué ocurre después
No existe un único plazo de cortesía que sirva para todos los casos. En la práctica pueden concederse 10 o 15 días para una regularización rápida, siempre que el contrato y la situación concreta lo permitan. Si el propietario quiere que el requerimiento tenga relevancia para impedir la llamada enervación del desahucio, la comunicación debe planificarse con una antelación mínima de 30 días antes de presentar la demanda y cumplir los demás requisitos legales.
La enervación permite al arrendatario paralizar el desahucio pagando lo debido en determinadas circunstancias. No es un derecho ilimitado: puede no estar disponible si ya se utilizó anteriormente o si el requerimiento previo se hizo correctamente y transcurrió el plazo legal sin pago.
Si no hay acuerdo, el propietario puede consultar con un abogado sobre la presentación de una demanda de desahucio por falta de pago, con reclamación de rentas cuando proceda. Una vez iniciado el procedimiento, el juzgado realizará el requerimiento correspondiente y fijará los plazos para pagar, desalojar u oponerse. La carta privada no sustituye esa notificación judicial.
Desde los cambios procesales recientes, también conviene revisar con un profesional si se exige acreditar una actividad negociadora previa o algún medio adecuado de solución de controversias en el caso concreto. La respuesta puede depender del tipo de acción, del contrato y de las circunstancias de las partes.
Errores que pueden debilitar la reclamación
El error más habitual es esperar varios meses antes de actuar. La deuda crece, la comunicación se vuelve más tensa y resulta más difícil saber qué pagos parciales corresponden a cada mensualidad. Otro fallo frecuente consiste en aceptar transferencias sin indicar por escrito a qué deuda se aplican.
- No reclamar importes que no aparecen en el contrato o que no pueden justificarse.
- No comprobar si el pago fue rechazado por un problema bancario.
- Enviar solo mensajes informales y no conservar capturas o justificantes.
- Cambiar la cerradura, retirar pertenencias o cortar suministros.
- Amenazar públicamente al inquilino o contactar con familiares y compañeros para presionarlo.
- Confundir la fianza con el pago de la última mensualidad sin un acuerdo claro.
En pisos compartidos de estudiantes hay un matiz importante. Si firman varias personas, hay que revisar si responden solidariamente o solo por su parte de la renta. La presencia de un avalista tampoco significa automáticamente que pueda reclamársele cualquier cantidad sin atender a lo que dice el contrato.
Una reclamación firme también puede dejar abierta una salida pactada
Una carta bien redactada no tiene por qué cerrar la puerta al acuerdo. Si el impago se debe a una dificultad temporal y el inquilino sigue comunicándose, puede ser razonable aceptar un calendario escrito con fechas, importes y consecuencias del incumplimiento. Un pacto verbal deja demasiados cabos sueltos.
Mi recomendación es enviar primero una liquidación transparente y una propuesta concreta, sin renunciar a los derechos del arrendador. Si no hay respuesta, el siguiente paso debe ser un requerimiento fehaciente y, cuando la deuda lo justifique, asesoramiento jurídico individualizado. La rapidez ayuda, pero en estos conflictos la documentación ordenada y el respeto del procedimiento suelen marcar más diferencia que una carta especialmente dura.